El Instituto Blanquerna celebró el Día de la Educación Especial con una jornada inolvidable, llena de sorpresas, emoción y momentos profundamente enriquecedores. La institución abrió sus puertas a toda la comunidad educativa para compartir una verdadera fiesta del aprendizaje, la participación y la convivencia.

Durante el encuentro, el patio y los espacios comunes se transformaron en escenarios de encuentro y participación activa. La Feria Artesanal permitió exhibir y poner a la venta diversos productos elaborados con dedicación en los talleres institucionales, poniendo en valor la creatividad y el trabajo de las y los estudiantes.

Por su parte, las y los estudiantes de Formación Profesional compartieron con orgullo sus aprendizajes y saberes técnicos, mostrando los avances y el desarrollo de la autonomía alcanzados a lo largo de sus trayectos formativos.

También se presentaron distintos Proyectos Transversales, que dieron cuenta del trabajo articulado, la creatividad y los valiosos procesos pedagógicos que se desarrollan cotidianamente en las aulas.

La jornada estuvo acompañada por expresiones artísticas que conmovieron a quienes participaron y por un concurrido buffet, que se convirtió en un espacio de encuentro, intercambio y charla entre las familias y los integrantes de la comunidad educativa.

Uno de los momentos centrales fue la participación de referentes de las escuelas de nivel con las que el Instituto articula cotidianamente. Sus intervenciones ofrecieron una mirada reflexiva sobre el valor del trabajo entre escuelas y reafirmaron que la inclusión se construye en red: compartiendo saberes, generando vínculos y alojando la diversidad.

Un homenaje para mantener vivo su legado

En un clima de profunda emoción y respeto, la comunidad educativa también se reunió para rendir un sentido homenaje al Dr. Luis Córdoba, hijo de los fundadores de Blanquerna, al cumplirse seis meses de su partida física.

Su presencia continúa siendo parte de la historia y de la identidad de la institución. En cada rincón de la escuela permanecen las huellas de quien fue director médico, referente y guía, pero también de un hombre cuya calidez, empatía y compromiso social dejaron una marca profunda en estudiantes, familias y trabajadores.

Quienes compartieron con él la vida cotidiana de la institución recuerdan su cercanía, su sentido del humor y su particular manera de acompañar a cada integrante de la comunidad. Su liderazgo se expresaba tanto en las decisiones institucionales como en los gestos cotidianos: una sonrisa, un saludo, una palabra justa o el interés genuino por la historia de cada estudiante y de cada familia.

Su legado también trasciende a quienes no llegaron a conocerlo personalmente. A través de las historias, las anécdotas y la escuela que soñó y ayudó a construir, su presencia continúa formando parte del espíritu de Blanquerna.

El homenaje contó con distintos momentos de gran significación afectiva e institucional. El equipo directivo compartió unas emotivas palabras en las que destacó su trayectoria, su calidez humana y la huella que dejó en el proyecto institucional.

Luego, la comunidad pudo reencontrarse con su voz y sus reflexiones a través de una proyección audiovisual, que permitió recuperar su pensamiento, su visión y su compromiso con Blanquerna.

 

La música también fue parte de este momento especial. La profesora de Música Juliana González Barone, junto a un grupo de estudiantes, interpretó una canción en su honor, generando un momento de profunda sensibilidad y emoción.

Como cierre de la ceremonia, su amigo personal y representante legal, Miguel Padilla, hizo entrega de una placa recordatoria a la familia del Dr. Córdoba: sus hijos, Pablo y Gonzalo Córdoba, junto a su madre.

A seis meses de su partida, el dolor por su ausencia se transforma en un profundo agradecimiento por todo lo compartido y en el compromiso de continuar el camino que inició. Como comunidad, Blanquerna recoge con orgullo y responsabilidad la posta de su trabajo, fortaleciendo día a día el proyecto institucional al que dedicó parte de su vida.

Recordar al Dr. Luis Córdoba es también renovar el compromiso de seguir construyendo la escuela con la que soñó, cuidando su casa y a su gente, y manteniendo vivo un legado basado en la pertenencia, la confianza, la empatía y el acompañamiento.

Una comunidad que celebra y recuerda

La celebración contó además con la presencia de la inspectora de área, Silvina Keegan, y de la inspectora en jefe, Sra. Elba Pereira, cuyo acompañamiento institucional fortalece la tarea cotidiana de la institución.

Representantes legales, familias, estudiantes, exalumnos y exintegrantes de la comunidad educativa también fueron parte de esta jornada, reafirmando con su presencia el sentido de pertenencia y los lazos afectivos que se construyen a lo largo del tiempo.

Sin dudas, fue una jornada que permitió celebrar todo lo construido colectivamente, reconocer los vínculos que hacen posible la inclusión y recordar a quienes dejaron una huella imborrable en la historia de Blanquerna.

Una celebración que dejó, sobre todo, el corazón lleno de gratitud por todo lo compartido y el compromiso renovado de seguir construyendo comunidad.